Entre la tradición y el futuro

El próximo año 2021 la farmacia Gabilondo celebra su 200 aniversario

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¿Sabías que la Farmacia Gabilondo de Bermeo es la más antigua de Bizkaia?

Abrió sus puertas en la última década del siglo XVIII (1789) y hasta la fecha ha seguido abierta al público ininterrumpidamente. La ha regentado siempre mi familia, a pesar de los cambios de apellido, y ahora es mi responsabilidad conservar su historia mirando al futuro.

Soy Itxasne Gabilondo, titular de la farmacia Gabilondo de Bermeo. Cuando decidí realizar mis estudios de farmacia no era consciente de la responsabilidad “histórica”, profesional y social a la que me afrontaba. Aunque la tradición farmacéutica de mi familia ha sido una constante en mi vida, la decisión de asumir el cargo de titular de la farmacia no llegó hasta 10 años después de terminar la carrera. Primero fue la especialidad hospitalaria, y luego el paso por Atención Primaria la que retrasaron la llegada a la este pequeño buque costero que es mi farmacia. Ahora desde la perspectiva que te da el tiempo transcurrido, estoy más que satisfecha de atender a las personas, vecinas y entorno más cercano.

A pesar de las fuertes oleadas del entorno exterior a los estilos de vida saludables, como la exclusión social o la enfermedad, mi equipo está ahí para atar y amarrar cabos y para que nadie en nuestra comunidad se ahogue.

Fortalezas y debilidades

La farmacia Gabilondo es una farmacia muy céntrica, lo que proporciona cercanía a la población y está cerca del centro de salud. La tradición ha hecho posible que se mantengan varias generaciones de bermeanos.

Actualmente, en la farmacia trabajamos en equipo y procuramos continua formación. Tengo muy claro que la continua formación y adaptación a los nuevos retos es el camino a seguir. Mi equipo es fundamental para ello su trabajo es encomiable. ¿Quieres conocernos mejor?

El trato intenta ser siempre respetuoso y adecuado en cada caso. Para nosotros el mejor sistema de fidelización es el buen trato y ofrecer tiempo y atención. Nuestra lengua es el euskera y así lo hacemos visible en el trato personal diario y en nuestras redes sociales.

Ser optimista con la farmacia tampoco me impide ver las sombras que acechan el futuro: el deterioro del margen de los medicamentos hace que el sector giré hacia otros avatares que en mi opinión no son tan “nuestros”. La cosmética está bien, pero lo nuestro debería ser la Medicación con mayúscula. Hacen falta servicios propios como la revisión de la medicación o seguimiento farmacológico para que la farmacia aporte utilidad sanitaria. Actualmente la farmacia está infrautilizada desde un punto de vista medicamentoso e hipertrofiada con otros servicios más “hetéreos” pero menos específicos.

Tampoco el sistema de remuneración se adecua a nuestros tiempos.

Historia y tradición familiar

Bermeo, fue la primera de las villas vizcaínas fundada en la costa y una de las primeras de todo el Señorío. Por eso, desde fechas tempranas contaba con una serie de servicios que en otros lugares comenzaron más tarde.

La Farmacia Gabilondo de Bermeo es la más antigua de Bizkaia. Abrió sus puertas en la última década del siglo XVIII y hasta la fecha ha seguido abierta al público ininterrumpidamente. La regenta la misma familia, a pesar de los cambios de apellido, desde 1821, año en el cual Don Fermín de Sologuren sucedió al fundador de la farmacia, Don Josef Oleaga. Itxasne Gabilondo es la sexta generación de boticarios de la familia. De familia bermeana, obtuvo el título de farmacéutica en Vitoria (año 2004) y la titularidad en 2012 sucediendo a su tía Mercedes Gabilondo.

La historia detallada de esta Farmacia la recoge un libro editado por el Colegio de Farmacéuticos de Bizkaia titulado Catálogo de farmacias tradicionales de Bizkaia, escrito por Aranzazu Saratxaga Garai. Como resultado de las diversas reformas, se han modernizado el mobiliario y la apariencia interior. Aquellos elementos y materiales destacables (como una farmacopea de principios del siglo XIX y elementos de botamen) fueron donados al Museo Vasco de Historia de la Medicina y de las Ciencias (Leioa). Otros elementos de botamen, un mortero de bronce y títulos de los boticarios de la familia siguen decorando el interior.

Trabajo en comunidad, revisiones de medicación, asociaciones y futuro

A pesar de que las características especiales de la farmacia han ocupado muchas horas de mi tiempo, creo que es muy importante mantener viva el espíritu crítico-científico. Por éso soy socia de sociedades como la SEFAC o OEE ( Osasungoa Euskalduntzeko Erakundea). Tener una zona de atención personalizada ha sido clave para una atención más cercana y para llevar a cabo actividades comunitarias.

200 años de tradición y vista al futuro. Te invitamos a que lo celebres con nosotros.